23 junio 2008

una de fantasmas – 1ª parte

De pequeño, lo primero que pinté eran fantasmas; familias de fantasmas; el padre fantasma, la madre fantasma, el niño y hasta el perro fantasma. Los pintaba por todas partes: sobre un folio, en la pared del comedor, el baño… ningún rincón se me resistía. Aunque por desgracia, no conservo ninguna de estas criaturillas. Las únicas, son las que hice posteriormente (y la verdad es que tampoco conservo esta porque la regalé, asinque ná…)

Lo que me pregunto con los años, es el por qué de esa obsesión… Quizá tenía poderes mentales como la prota de la serie "entre fantasmas". Pero sinceramente, mejor así, ¿no?

En fin, hoy es presento a mi familia de fantasmillas paseando por el campo…

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