28 enero 2012

Retrato de un gato llamado Garfield

Seguro que todos vosotros conocéis a ese gato regordete y anaranjado que le priva la lasaña. En eso tenemos algo en común este felino y yo. A ambos nos vuelve loco ese manjar de dioses; con sus láminas de pasta intercaladas con su carne, su salsa de tomate, su bechamel… Pero vamos a dejar de hablar de mi, para centrarnos en el protagonista, Garfield. Su afición por la lasaña, puede que surja de su más tierna infancia; debido a que nació en un pequeño restaurante italiano (o ristorante), en una fría noche de invierno de 1978. El dueño del ristorante decidió, o se vio obligado, a venderlo por sus "problemillas" económicos. Y es ahí donde entran en acción Jon y Odie. Si queréis saber más sobre Garfield, podéis consultar su biografía aquí.

Y os preguntaréis por qué me ha dado por pintar a este gato en concreto. Y si no, os lo diré yo. Porque un día, alguien me dijo "Moro, me podías pintar a Garfield", a lo que le contesté yo "pos vale". Y este es el resultado: El retrato de un gato llamado Garfield. Y ya que estamos metidos en materia, aprovecho para felicitarla (ahorrándome un sms o una llamada): ¡Muchas felicidades Leti!





2 comentarios:

Ana dijo...

Ahhh!Me encanta te ha quedado precioso! Mua!

Rubén Prieto dijo...

Muchas gracias estimadísima Ana… Otro mua! para ti