18 julio 2015

El niño y la avispa

Para celebrar que es sábado, os quiero presentar esta versión completamente personal de un cuento budista, o al menos ese creo que ese es su origen, titulado "el niño y la avispa":
Un día cuando Mario jugaba con todos sus amigos, sintió un intenso escozor en el pie, que hizo que todo su cuerpo se contrajera.
Tras unos segundos sin saber que ocurría, oyó un fuerte zumbido procedente de su zapato. ¡Una pequeña avispa había quedado atrapada entre sus dedos! 
Contra más agitaba el pie e intentaba separar los dedos para librarse de ella, esta más le picaba. “¡Maldita sea!”,  pensó presa del pánico […]  
Un día, una pequeña avispa quedó atrapada dentro de un oscuro zapato.
Tras unos segundos desorientada, sintió una gran presión por todo su pequeño cuerpo.
Contra más intentaba escapar y salir de ahí, mayor era el dolor que sentía.
La intensa angustia, hizo que la pobre avispa picara descontroladamente sobre su opresor. “¡Maldita sea!”, pensó asustada. […]


Y como conclusión, las avispas no son tan malas e inservibles como muchos piensan. Polinizan, son controladores biológicos de plagas y muchas atacan cuando se sienten asustadas o embriagadas por alguna fruta pocha ;)



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